subconciente


Supongo que porque no soy del tipo de persona de quienes sueñan seguido ni que tengan sueños de trama lógica y muy vívida, que les llego a tomar mucho cariño y suelo recordarlos durante periodos no tan cortos, incluso he llegado a conectar sueños de noches separadas por semanas o meses; cómo en aquel sueño en el que me encontraba de encubierto caminando con muchas personas en una marcha luctuosa, encapuchado y haciendo lo posible para que no notaran que estoy ahí para asesinar al líder de una organización religiosa vinculada con el tráfico de animales, sin embargo, en un momento de descuido fui reconocido pues bajo mi capucha negra llevaba colores amarillos (?) y tras ser perseguido por monjes con metralletas durante varios minutos, alcé el vuelo dejando a todos atónitos y me escondí tras un espectacular de nescafé (tomando en cuenta que estaba en el cerro más alto de lo más profundo de una sierra), encontré un chocomilk en bolsita que me daría la fuerza suficiente para seguir (?) y después entrar a unas cuevas iluminadas y despertar confundido.



En otras ocasiones he soñado que me persiguen y yo intento huir pero me muevo de manera muy lenta, (sueño común en la mayoría de personas pero con una variante) yo conociendo el desenlace de una situación así mejor opto por detenerme e intentar razonar con mi asesino de forma diplomática y al menos llegar a un acuerdo que esté bien para las dos partes, en realidad no siento miedo, sino tristeza, ¿cómo querría este ente terminar con mi vida si yo solo quiero ayudarlo? estoy seguro que podría entablar una amistad o al menos por educación me gustaría enterarme de sus razones para odiarme de esta manera, sé que siempre hay una forma de resolver las cosas pero si se obstina a que mi muerte es necesaria y no puedo defenderme de su hacha, no queda más que esperar que sea rápido y a media mutilación despertar tranquilamente.



El más reciente fue la noche pasada, vivía en una casa de iluminación muy cálida en colores rojizos y amarillos, grandes ventanales, estaba en un tercer piso de un edificio pequeño de una ciudad enterregada pero con cierto encanto y yo disfrutaba del lugar, hasta que llegó un grupo de personas que me odiaban, incluso me obligaron a comerme… una cama!, el colchón, las almohadas las sábanas y la base de madera, y yo lo hice porque sabía que podrían hacerme cosas peores hasta que llegó el día en el que escapé para vivir en el desierto y disfrutar de una vida salvaje en libertad.

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Sinceramente no creo en la simbología de los sueños, simplemente no concibo que al soñar a tu tía la gorda que murió hace cuatro años signifique que te ganarás un gansito gratis, ¿qué puedo decir? son sueños, pero eso no les quita el sabor de forzar las situaciones de la vida cotidiana para hacerlos encajar hasta de las maneras más contradictorias, reírse de ellos y disfrutarlos con el cabello alborotado y un bostezo matutino.

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