El otro yo

Durante este mes me he encontrado con una situación curiosa, como cuando te presentan a alguien y su nombre “te suena, te suena”, sientes que le conocías de algún lugar pero no sabes de donde y su rostro te trae recuerdos borrosos, esas coincidencias que te mantienen inquieto durante la ducha, a punto de dormir, cuando lavas los platos o cuando vas rumbo al trabajo. En mi caso ese alguien se representa por medio de archivos regados en mis respaldos.

Qué bueno que volvió si es que ya le conocía… creo que si… de alguna parte.

Escribe un comentario

Security Code: